“El arte debe consolar al perturbado y perturbar al cómodo.”
Banksy
“Estamo’ aquí”, dijo Rene alias Residente, “Oye, estamo’aquí. Mera, estamo’ aquí”; como diciéndole a los estadounidenses, “América no es solo Estados Unidos, nosotros también somos América. No se hagan los ciegos”. Así comienza una canción que, con lo que sigue también hace alusión a la realidad de que en la llamada América ya había habitantes. Nativos que perdieron todo cuando el conquistador (y luego los herederos de la conquista) vinieron a cambiar el “nuevo mundo” a fuerza de cañón, arcabuz y espada. Jamás se me ocurrió que mi primer escrito oficial en mi página sería un comentario sobre una canción… ¡Pero qué canción! Las reacciones generales son de admiración, respeto y un profundo sentir Latinoamericano, pero no podía faltar alguna crítica negativa. Por supuesto, todo el que hace arte sabe que la crítica es inevitable y, hasta cierto punto, es el alimento del artista. Es lo que lo hace crecer, mejorar, enfocarse y, claro, darse cuenta si el mensaje o la idea están llegando. He aquí mi reacción; un análisis de lo creo que casi todos entienden.
En realidad este escrito surge porque leí un artículo de una página en donde se hizo una crítica, a mi entender, puramente demagógica. La crítica se resume en que Residente aprueba un movimiento de ultraderecha en contra del “legítimo y democrático gobierno venezolano”. No voy a opinar sobre eso porque no soy un experto en la situación política venezolana. Pretender dar mi opinión sería desvirtuar el propósito de este escrito. Además, porque ese artículo es un breve comentario pretencioso que busca ponerle un sello político a Residente, a sabiendas de la gran cantidad de seguidores que tiene. No obstante, no serán los únicos que se pierdan del significado profundo de la canción y se ahoguen en cegueras políticas… o hasta faranduleras.
¿De dónde viene la canción?


En el 2018 Childish Gambino presentó su video y canción del tema “This is América“. Un tema que atacó la imagen “orgullosa” de Estados Unidos mientras se ocultaba la dura realidad de las calles y del racismo en esa nación. El video tiene varias imágenes violentas, pero que se presentan en un tono de humor negro con una buena carga de sarcasmo. Todo estaba muy bien, salvo por un pequeño detalle que muchos estamos hartos de criticar: América es el continente, no meramente Estados Unidos. Así que, Residente respondió con su video, en el que comienza con la silueta de EU y sobre el mapa dice: “This is NOT America”. Lo que viene luego, es un golpe de sentimientos y emociones fuertes ante la tragedia vivida en todos los sectores latinoamericanos que forman, por extensión territorial y por población, la mayor parte de lo que es realmente América.
¿Por qué para expresar su punto el video de Residente tiene que ser tan violento?


El video de Residente no es meramente una respuesta al video de Gambino. No es simplemente usar elementos violentos más crudos. Es, más que todo, un ejercicio en contexto histórico. Para nosotros los puertorriqueños, la primera escena automáticamente nos llevó a Lolita Lebrón. Igualmente, el resto de la comunidad latinoamericana que ha visto el video se ha identificado con hitos de su historia. Metáforas, alusiones y hasta representaciones directas de esos momentos trágicos.
Muchos de esos eventos los confirmé por reacciones de Youtubers. Un hermano argentino recordó que durante su niñez su familia sufrió la situación de los “5 presidentes en 11 días“, una época en que la economía de Argentina se fue abajo, mucha gente perdió todos sus ahorros, se formaron manifestaciones, el gobierno reaccionó con represión, las manifestaciones terminaron en violencia y muertes. En un periodo de 11 días, ya sea porque no sabían cómo enfrentar la situación, porque no querían o porque los sacaron realmente 5 personas se pasaron la silla presidencial. En ese video me enteré de que ese momento se llamó “el corralito”.
Otro hermano chileno estaba gozando con el video, pero poco a poco se fue emocionando al reconocer la cruda realidad y, sin parar de dar loas al video, el impacto más grande lo recibió cuando vio la escena de Victor Jara. Otro evento que yo desconocía hasta que él detuvo el video para explicar a su audiencia. Con un nudo en la garganta describió quién fue y cómo murió; tal y como fue representado en el video. Así mismo se puede hablar de las agresiones a indígenas, de la fuerte y directa representación de Bolsonaro en Brasil, de las guerrillas, de la Operación Cóndor, de las manifestaciones, de la influencia del mercado estadounidense en la desigualdad social de latinoamérica y tantos otros elementos. En toda América hay latinos viendo el video y reconociendo un pedazo de su historia.
La respuesta entonces no fue hacer una “representación” más violenta. Mucho menos identificarse con alguna tendencia política, como quisieron implicar en el artículo que mencioné al principio. Este fue un despertar a la realidad que el estadounidense promedio parece no entender: Sus problemas no son únicos, la historia latinoamericana está manchada de sangre y sufrimiento, pero seguimos aquí, en pie de lucha y no pueden dejar de “vernos”. Consideren esto: en una época en que ya se manifiesta que la “minoría mayor” en Estados Unidos es hispana (En orden poblacional: México, Puerto Rico y Cuba como latinoamericanos), ¿me equivoqué cuando dije que por extensión territorial y por población el latinoamericano es mayoría? En EU el latino será minoría, pero en América es el estadounidense quien es minoría. ¿Por qué permitirle la “exclusiva” de ser “americanos” si hasta es un error semántico y geográfico?
El asunto Tupac y el calendario Maya
Muchos se preguntan si eso de Tupac sería cierto. Bueno, sobre eso, su madre dijo en un artículo (que citan en la página que aquí enlazo) lo siguiente: “Afeni Shakur señaló alguna vez que la relación que sostuvo con su hijo tuvo prioridades revolucionarias. Quiso hacerlo “sentir parte de la cultura mundial y no solo del barrio al que pertenecía”. Por supuesto, me parecería una casualidad muy grande que su madre le hubiera puesto ese nombre sin tener alguna relación. Pero ahí está el enlace; creo que es suficiente evidencia. Algo que sí me parece importante señalar (nuevamente por el hecho que me impulsó a escribir esto) es que, a mi entender, Residente lo menciona como ejemplo de la influencia latinoamericana; no porque endose o no algún movimiento revolucionario. Insisto, no es el punto de la canción y pretender verlo de ese modo es perder el sentido del mensaje que se está llevando.
Pasando entonces al asunto de la parte en que Residente dijo, “se les olvidó que el calendario que usan se lo inventaron los Mayas”. Si buscan sobre el tema, verán que hay varios paralelismos entre el calendario gregoriano actual y el calendario Maya. Por supuesto, eso no significa que el calendario Maya haya influenciado al gregoriano o que este se haya creado a base del Maya. Lo menciono porque he visto en videos y comentarios a gente preguntándose acerca de la veracidad de tal aseveración. Los hechos son los siguientes: La sociedad Maya tenía amplios conocimientos astronómicos y, como mencioné antes, el calendario que usaban tenía muchos paralelismos con el gregoriano. Lo que quiso decir Residente en la canción es que cuando el conquistador llegó, ya el Maya tenía el conocimiento. Eso precisamente lo ilustró muy bien Augusto Monterroso:
“-Si me matáis -les dijo- puedo hacer que el sol se oscurezca en su altura.
Los indígenas lo miraron fijamente y Bartolomé sorprendió la incredulidad en sus ojos. Vio que se produjo un pequeño consejo, y esperó confiado, no sin cierto desdén.
Dos horas después el corazón de fray Bartolomé Arrazola chorreaba su sangre vehemente sobre la piedra de los sacrificios (brillante bajo la opaca luz de un sol eclipsado), mientras uno de los indígenas recitaba sin ninguna inflexión de voz, sin prisa, una por una, las infinitas fechas en que se producirían eclipses solares y lunares, que los astrónomos de la comunidad maya habían previsto y anotado en sus códices sin la valiosa ayuda de Aristóteles.”
Fragmento de su microcuento El eclipse, de Augusto Monterroso.
Entre el video y la canción
Al final, es posible que a algunos les parezca muy fuerte el video. Pero de eso a suponer que tenga implicaciones políticas sería absurdo. Tales acusaciones se harían por el contenido del video, pero el contenido lírico es claramente dirigido a señalar nuestra presencia en América y la corrección al uso equivocado del gobierno de EU. No obstante, me parece que la simbiosis entre la canción y el video es perfecta. Cada escena habla por sí sola, añadiendo contenido a la canción. Palabras que no hay que decir porque en un “acto” hay un contexto histórico enorme. Sin embargo, como todo es del color del cristal con que se mire y hay gente que no tolera a Residente (por la razón que sea), sé que habrá uno que otro historiador, erudito o politólogo que querrán verlo de otra forma, que le dirán extremista y quizás argumentarán que fue algo innecesario o simplemente un acto para “llamar la atención”.
A esas personas se les olvidan dos cosas importantes: Primero que Residente no representa a las elites, aunque haya quien lo tilde de elitista. René Pérez le habla al humilde, al pobre, al latinoamericano promedio, al que siente, al que sigue de pie y al que está de rodillas para que se anime a levantarse. Por eso para muchos es más que un intérprete de música urbana. Debo confesar aquí que yo solía ser uno de esos que “no lo soportaba”, sin saber exactamente el porqué. Pero entendí muy bien por qué estaba equivocado cuando escuché por primera vez la canción Latinoamérica y decidí buscar más información y escuchar más de su música, desde Calle 13. Entendí que yo era de los que estaba de rodillas… y me levanté.
Segundo; que el arte es extremismo, es rebeldía. Toda creación artística busca impactar o crear una reacción en la persona que la aprecia. El arte es también protesta, solo así la gente presta atención. André Bretón dijo: “La rebelión y sólo la rebelión es creadora de luz, y esa luz no puede tomar más que tres caminos: la poesía, la libertad y el amor”. Residente no es el único artista que ha alzado su voz de protesta. Otros, como Silvio Rodríguez, como Mercedes Sosa (quienes han compartido canciones con él) han usado el arte para expresar su protesta… como el propio Victor Jara representado en el video. No… Residente no es el único, sino uno de los representantes de esta generación que, junto con el talento de las cubanas Ibeyi y un equipo de producción fenomenal han creado una joya que será difícil de manchar por demagogos oportunistas.
Pero no me hagan caso, busquen y encontrarán. Y cuando encuentren, escuchen. Fue Benedetti quien primero me dio esa lección de arte y protesta con su Padrenuestro Latinoamericano.
Por cierto… En honor a la verdad y a América, es hasta un deber moral compartirlo.
Con esto los dejo.